Málaga, una ciudad con un atractivo turístico indiscutible, pero se enfrenta a una crisis urbanística de grandes dimensiones. El fenómeno de las viviendas de uso turístico (VUT) en la capital ha alcanzado dimensiones "alarmantes", dicen expertos. Según un estudio reciente, como mínimo un 72% de estas viviendas no cumplirían con la normativa urbanística del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2011, poniendo en riesgo tanto la calidad de vida de los residentes como el modelo de ciudad. Un análisis que denuncia y destapa no solo la saturación de los barrios más turísticos, sino también una clara falta de control por parte de las autoridades locales, lo que ha desbordado por completo la capacidad de adaptación de la ciudad ante la expansión del turismo.
La cuestión de estos pisos en la capital ha dejado de ser un debate solo sobre el número exacto de alojamientos. Se trata de una cuestión fundamentalmente urbanística. Julián Molina, profesor de Economía en la Universidad de Málaga, en colaboración con Pedro Marín Cots, autor del libro 'La Complejidad en la Vivienda' y exdirector de la oficina OMAU, advierten de que una gran mayoría de las VUT en la ciudad no cumplen con el ordenamiento urbanísitico, el documento clave para regular el uso del suelo y los edificios. Este dato pone de manifiesto la desbordante expansión de estos pisos en la ciudad y la incapacidad de las autoridades locales para controlar su proliferación. La información revelada por Molina y Marín destaca la desconexión entre el modelo turístico que busca Málaga y las normativas urbanísticas que deberían regular su desarrollo.
Según Molina, el 72% de estas viviendas turísticas que operan en la ciudad no se ajustan al PGOU, "es un porcentaje estimado muy a la baja", señala, particularmente al artículo 6.4.2, que establece que el uso turístico de una vivienda solo es posible si dispone de accesos y servicios y suministros independientes. Sin embargo, muchos alojamientos turísticos no cumplen con esta normativa. “Si haces un cruce con las ordenanzas del PGOU, ves que muchas de estas viviendas están en zonas residenciales, como bloques de manzanas cerradas, y ninguna de ellas tiene salida o servicios separados”.
"Mucha de esta vivienda turística está en bloques residenciales, donde no se cumple la norma de acceso independiente. Y el Ayuntamiento lo permite", denuncia Molina, apuntando directamente a la inacción de las autoridades locales. En este sentido, el mismo Molina remarca que el porcentaje de VUT ilegales podría ser aún mayor, ya que muchos alojamientos operan sin los registros correspondientes.
De acuerdo con Marín, este dato no es solo una cifra aislada, sino una evidencia de la falta de control en la expansión del turismo en la ciudad, que está afectando el tejido urbano y social. En sus propias palabras: “Yo diría también que son más del 72%. La georreferenciación de las VUT no encaja con la calificación urbanística. Las licencias de viviendas turísticas se encuentran, en su mayoría, en zonas residenciales plurifamiliares, donde no existe salida ni infraestructura diferenciada”.
Molina señala, por su parte, que este fenómeno no solo está cambiando la fisonomía de la ciudad, sino también desbordando la capacidad normativa y urbanística de la misma.
https://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2026/03/29/72-viviendas-turisticas-incumplen-pgou-127536229.html?fbclid=IwY2xjawQ3BTpleHRuA2FlbQIxMQBicmlkETAzaENnUUNjTlVwMnJ1Q2pSc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHrMcrpWUlc51--nmkO69Umok3KWnnC940jhL7JptJo785G1G63KLYXvjxbFV_aem_wPYsfEiHihs_QbU2uFaZTQ